martes 20 de julio de 2010

Matias Gonzalez

Mis primeros pasos en el tango fueron por pura curiosidad, cuando aún estaba en la escuela secundaria. Mi profesora de historia organizaba talleres de tango (danza, historia y orquesta) y me propuso probar en el taller de danza por lo que me anoté junto a una compañera.
En un ámbito conocido, empecé a escuchar la música y dejarme llevar por ella, me dejé llevar varios años y por distintos lugares, conociendo diferentes personas, profesores y abrazos. La vida me llevó a dejar por un tiempo sólo para volver a encontrarme con aquello que me hace bien y con más fuerza que en el pasado.
Hoy, sigo en la búsqueda con la que empecé, la curiosidad es la que empuja mi interés conociendo la diversidad y transmitiendo aquello que alguna vez me transmitieron o descubrí en mi propio camino...